Sintaxis I. La oración simple.

1.- La oración.

Muchas definiciones de oración se han dado a lo largo de la historia. Sin embargo, el concepto de oración es uno de los mayores problemas que se ha planteado la lingüística, por los diferentes enfoques dados a la hora de afrontar dicha definición. De una manera muy general, la oración se puede definir como una estructura, es decir, un orden y una relación de elementos (el sujeto y el predicado), mediante la que se expresa un contenido nocional.  Para unos gramáticos la oración tiene sentido completo y es independiente o autónoma. Estos hacen una distinción entre oración y proposición, entendiendo esta última como toda estructura constituida por sujeto y predicado que forma parte de una oración compuesta. Nosotros haremos sinónimos los términos oración y proposición, al entender que el contenido nocional de la oración  puede tener sentido completo o no.

Hay que hacer una clara distinción entre oración y enunciado. La oración en una unidad gramatical abstracta; por el contrario, el enunciado es una unidad pragmática, es decir, un conjunto de palabras (tengan estructura oracional de sujeto + predicado o no, un enunciado puede ser una interjección, por ejemplo) que comunica algo en una situación concreta. El enunciado tiene las siguientes características:

a.- Sentido completo.

b.- Entonación independiente, debido a su carácter autónomo.

c.- Final marcado.

Por su parte, las oraciones suelen dividirse en oraciones simples, aquellas que tienen un solo predicado y oraciones compuestas, las que están formadas por más de un predicado.

 

2.- La oración simple.

Se denomina oración simple a la oración que consta de un solo predicado y que no depende de ninguna otra unidad lingüística superior.

El núcleo de dicho predicado puede estar formado por un verbo (ya sea una forma simple como compuesta), una perífrasis verbal o un alocución verbal: por ejemplo: la policía había atrapado al ladrón; la policía tiene que atrapar a los ladrones, los políticos tienen en cuenta las quejas de los ciudadanos.

 

 

2.1.- Estructura de la oración simple.

La oración simple consta de un sujeto (función realizada por un sintagma nominal) y un predicado (función desempeñada por un sintagma verbal. Por ejemplo:

    

     La policía atrapó al ladrón dentro de la casa.

 

 

 

 

Esta oración es simple porque consta de un solo predicado (cuyo núcleo verbal es el verbo simple atrapó) y porque no está subordinada a ningún otro elemento lingüístico.

 

 

 

 

2.1.1.- El sujeto.

El sujeto es el sintagma nominal que designa a la persona, animal o cosa de la que se predica algo en la oración. Desde un punto de vista significativo o semántico, el sujeto es el que realiza (o manda hacer en los verbos factitivos: me he cortado el pelo -factitivo-/ he cortado el césped), sufre (El Presidente ha sido recibido por el Rey) o experimenta en sí  (Elvira se disgustó con su hijo) la acción expresada por el verbo.

El sujeto y el núcleo del predicado deben concordar en número y persona; cuando no se da la concordancia tenemos oraciones agramaticales como:

*Juan comían queso de Burgos.

*Juan comer queso de Burgos.

Sin embargo, esta regla de la concordancia varía en los casos de concordancia ad sensum o por el sentido; se trata de oraciones en las que la concordancia entre el sujeto y el predicado se realiza mediante el significado, no por la forma gramatical:

– Cuando la función de sujeto está desempeñada por un sintagma nominal cuyo núcleo es un sustantivo con significado colectivo el verbo puede ir en plural:

                Multitud de jóvenes saltaron al escenario.

                Toda esta gente son mis amigos.

                El resto de los participantes abandonó/abandonaron el concurso.

– Los sujetos múltiples (formados por dos o más SS. NN.) concuerdan con  el verbo en plural, pero cuando tales SS. NN. se sienten como una unidad llevan el verbo en singular: Fue prohibida la producción y venta de alcohol con la ley seca; La salida y entrada de los camiones se realizó ordenadamente.

– Hay una aparente falta de concordancia en algunas construcciones que se explican por una elipsis de un sujeto nosotros o vosotros, cuando se incluye el sujeto en la oración o se incluye al interlocutor: Los jóvenes no tenéis problemas de importancia → [Vosotros] los jóvenes no tenéis problemas de importancia;  Los vecinos hemos presentado una queja al Ayuntamiento → [Nosotros] los vecinos hemos presentado una queja al Ayuntamiento.

 

El sujeto no puede llevar preposición, aunque en algunos casos puede aparecer con preposiciones como entre y hasta, pero que no cumplen la función subordinante de preposición, sino que son meros enfáticos:

               

                Entre Fernando y Luis subieron este baúl.

Sujeto

                Hasta un niño sabe eso.

Sujeto

 

Existen varios tipos de sujeto:

a.- Sujeto explícito o léxico, cuando aparece en la oración: Mi hermano ha regresado ya de Alemania.

b.- Sujeto implícito, tácito o elíptico, cuando el sujeto no aparece en la oración. En este caso el sujeto está indicado por el morfema gramatical de persona y número del verbo. El sujeto elíptico es muy común cuando cumple dicha función el pronombre de 1ª ó 2ª persona, tanto del plural como del singular: ¿Os venís?; Ya voy; ¿Vienes o no?; Iremos de vacaciones a Marbella.

El sujeto elíptico se puede recuperar porque se deduce de las desinencias del verbo (como hemos visto en los ejemplos anteriores) o porque se deduce del contexto; por ejemplo: Doña Rosa mira fijamente para el teclado del piano. [Doña Rosa] Tiene el aire triste y distraído y [Doña Rosa] habla como consigo misma, igual que si [Doña Rosa] pensara en alto. Desde el punto de vista de la lingüística textual, podríamos considerar agramatical el enunciado anterior sin la ausencia de los sujetos léxicos expresados con Doña Rosa; dicho de otra manera, en ocasiones es obligatoria la omisión del sujeto léxico cuando se repite en una secuencia de oraciones.

2.1.2.- El predicado.

El predicado es la función que tiene en la oración el sintagma verbal. El predicado expresa lo que en la oración se dice del sujeto; es decir, todo lo que no pertenece al sujeto pertenece al predicado.

El predicado se estructura alrededor de un núcleo, que es el verbo, el cual puede ir acompañado de otros sintagmas que también pertenecen al predicado y que realizan  la función de complementos.

                El viento arrancó los árboles durante la tormenta.

Verbo     compl.           complemento

2.1.2.1.- Tipos de predicado.

Existen dos tipos de predicados según el significado que expresa el predicado respecto al sujeto:

– Predicado nominal

– Predicado verbal.

2.1.2.1.1.- Predicado nominal. El atributo.

El predicado nominal expresa una cualidad o un estado que se  dice del sujeto. Está formado por un verbo copulativo o cópula (ser, estar o parecer), que ha perdido su significado y sólo sirve como unión (cópula) entre un sujeto y un atributo. La función de atributo la cumplen, dentro de la oración simple, un sintagma adjetival, nominal o preposicional, que es, en realidad, el verdadero núcleo semántico del predicado nominal:

     El agua es un bien escaso.                El cielo está nublado.

      La mesa es de caoba.

El atributo, desde un punto de vista funcional, complementa tanto al verbo como al sujeto del enunciado, tal como se manifiesta por la concordancia.

Esas montañas son altas                                    Esos montes son altos.

Los dos verbos copulativos por excelencia son ser y estar. A ellos se les equipara parecer, ya que admite, como los otros, la conmutación por el pronombre átono lo: Alonso es/está/parece raro (lo es/lo está /lo parece).

Estos verbos no siempre actúan como atributivos o copulativos; así ocurre normalmente cuando no llevan atributo: La reunión será en el tercer piso; Érase una vez…; El joyero está en el armario; Estuve toda la tarde en la biblioteca.

Sin embargo, el predicado nominal no sólo tiene como núcleo verbal a los verbos copulativos, también pueden serlo los verbos semicopulativos, semiatributivos  o semipredicativos, es decir, algunos verbos predicativos (como andar, hallarse, hacerse, encontrarse, permanecer, seguir, quedarse, volverse, resultar, salir, etc.) que en algunas ocasiones pueden llevar un atributo y cambiar su significación:

     Lola se volvió de espaldas / Lola se volvió loca

     Juan se puso corbata / Juan se puso nervioso.

Estos verbos semicopulativos se diferencia de ser, estar y parecer porque el atributo que llevan no puede conmutarse por lo: *Lola se lo volvió, *Juan se lo puso. No obstante, la presencia del atributo es necesaria tanto con los verbos copulativos como con los semicopulativos.,  ya que si no aparece, la oración es agramatical o recupera su significado predicativo:

La noche está nublada / *La noche está

Pedro se ha hecho socio de UNICEF / *Pedro se ha hecho.

Lola se volvió loca / Lola se volvió.

La función de atributo normalmente la cumplen los sintagmas adjetivales, pero también la pueden cumplir los SS. NN. (Mi vecino es el presidente); los pronombres (Yo soy éste); los adverbios (El fútbol es así); los sintagmas preposicionales (Julio es de Palencia); los infinitivos (Querer es poder); las proposiciones (Marta está que trina). Pero, en realidad, no todos los verbos admiten estas construcciones, ya que, por ejemplo, estar tiene un uso muy reducido con sustantivos como atributos, pues suelen ser construcciones coloquiales: Está pez; Está teniente; Está trompa

2.1.2.1.2.- Predicado verbal. Funciones en el predicado verbal.

El predicado verbal expresa una acción o un proceso que afecta al sujeto. El significado del predicado recae  fundamentalmente en el verbo, que funciona como núcleo y se llama verbo predicativo. El predicado verbal está formado, pues, por el verbo predicativo, que es el núcleo, con o sin complementos. Todos los elementos que pueden acompañarlo en el SV son complementos dependientes de él:

nervioso         → CPredicativo

las notas         → CD

El alumno            enseñó                        a sus padres   → CI

en su casa       → CC Lugar

por la noche   → CC tiempo

Las funciones que pueden aparecer en el predicado verbal son:

1.- El complemento directo (CD).

El complemento directo sólo lo pueden llevar los verbos transitivos. Incide en el núcleo del predicado para concretar su significación; por ello, entre la forma verbal y el complemento directo tiene que haber una compatibilidad semántica; así, por ejemplo, el verbo beber admite cualquier complemento en función de complemento directo que presente el sema [+ líquido]; por ejemplo: Bebo agua, pero no *Bebo pan. En muchas ocasiones la incompatibilidad semántica desaparece por el uso metafórico de uno o de los dos términos: Beber los vientos por alguien.

El complemento directo puede unirse al verbo de dos maneras:

– sin preposición, cuando el SN no designa a un ser humano: He comprado un perro/un coche.

– con la preposición a cuando el SN es un ser humano (o a seres personificados): He visto a Sonia en el cine; Algunos pueblos antiguos adoraban a la Luna.

La presencia o ausencia de preposición sirve para diferenciar significados en algunos casos con matices personificadores; por ejemplo en Conozco  ese pueblo / Conozco a ese pueblo. Los pronombres personales tónicos, cuando tienen la función de complemento directo siempre llevan preposición, los átonos nunca:

El jurado la eligio a ella, no a ti.            Nos está mirando a nosotros.

CD            CD        CD                       CD                             CD

Existen diversos métodos para reconocer el complemento directo:

a.- La sustitución por los pronombres átonos lo, la, los, las, es una prueba infalible:

He comido pan → LO he comido.

Mi sobrina cogía flores → Mi sobrina LAS cogía.

b.- Pasar la oración de activa a pasiva. El CD se convierte en sujeto paciente de la oración pasiva y el sujeto en complemento agente. Esta transformación no es aplicable en todos los casos, ya que hay verbos transitivos que no admiten la voz pasiva; por ejemplo: Tengo fiebre → *Fiebre es tenida por mí. No obstante cuando el verbo admite la pasivización, esta prueba es irrefutable:

Alejandro ha diseñado este chaléEste chalé ha sido diseñado por Alejandro.

c.- Una variante de la llamada “prueba de la conmutación pronominal átona” vista en el punto a., es la sustitución por lo + el participio del verbo; por ejemplo, Almodóvar ha rodado una nueva película →  LO RODADO por Almodóvar es una nueva película. Sin embargo, no con todos los verbos se puede hacer esta sustitución: Hace frío →*LO HECHO es frío.

d.- Preguntar ¿QUÉ? al verbo. Esta prueba es la menos segura, ya que falla porque se puede responder con un sujeto no animado, si lo hay (Me gusta la paella → ¿QUÉ me gusta? → La paella = Es sujeto y no CD); o porque si el CD fuera de persona habría que preguntar ¿A QUIÉN?, y se podría responder con el CI (He visto a Laura → ¿A QUIÉN he visto? y no ¿QUÉ he visto?).

Cuando el CD se antepone al verbo, es obligatorio volver a reproducirlo por un pronombre átono lo, la, los, las:

He visto esta película la semana pasada → Esta película LA he visto la semana pasada.

El CD puede llevar un Atributo o Predicativo del CD, que es un sintagma adjetival que modifica y concuerda en número y persona con el núcleo del CD:

Lo nombraron presidente.

CD                   Atr./Pvo. CD

Llevas la camisa muy sucia.

Cuando el CD es un pronombre personal tónico (con la preposición a) se vuelve a repetir obligatoriamente con la forma del pronombre átono:

A mí me premió el jurado / Me premió el jurado.

CD   CD                              CD

 

2.- El complemento indirecto (CI).

Cumple la función de CI el sintagma preposicional (con la preposición a, excepto los pronombres átonos le, les) que indica la persona, animal o cosa que recibe el provecho o daño de la acción del verbo como destinatario.

Puede acompañar a verbos transitivos o intransitivos:

                Antonio regaló un vestido a su hermana.

                Mi abuela contaba cuentos a sus nietos.

                Me gustan las películas de terror.

Para reconocer el CI, debemos hacer la conmutación por el pronombre átono le / les, que sirve para masculino y femenino.

Entregué el trabajo al profesor → LE entregué el trabajo.

Compré una muñeca a mi sobrina → LE compré una muñeca.

En el caso del CI, la pregunta ¿A QUIÉN? Es muy falible, ya que, como hemos visto antes, también sirve para el CD cuando es persona. Sólo tiene cierta validez, cuando en la oración aparece un CD y un CI a la vez.

El CI admite la duplicación con le o les:

Le he entregado el informe al director.

Les han prohibido la entrada a los periodistas.

Cuando el CI se antepone al verbo, esta duplicación por los pronombres átono le, les es obligatoria:

A Lucía le sientan bien los pantalones

A Julián le hicieron una resonancia de la rodilla.

Cuando el CI es un pronombre personal tónico (con la preposición a) se vuelve a repetir obligatoriamente con la forma del pronombre átono:

A mí me dieron un premio / Me dieron un premio.

CI   CI                                             CI

3.- El complemento circunstancial (CC).

Es un complemento que indica las circunstancias en las que se desarrolla la acción verbal. Estas pueden tener muy diversas significaciones: tiempo, lugar, medio, compañía, causa…

La función de CC la pueden desempeñar:

3.1.- Los adverbios: Vive tranquilamente en el campo.

3.2.- Los SS. NN.: Todos los días revisamos las instalaciones.

3.3.- Los sintagmas preposicionales: Me fui por ese camino.

3.4.- En la oración compuesta:

– Las oraciones o proposiciones subordinadas circunstanciales: Han cerrado la tienda porque van a realizar un inventario.

– Los gerundios: Iván ha diseñado este juego utilizando un programa de 3D.

Todos los verbos pueden llevar complementos circunstanciales:

por la ciudad (CC de Lugar)

toda la noche (CC de Tiempo)

El detective buscó             con afán (CC de Modo)

Sujeto                         por dinero (CC de Causa)                                               a la chica                          con su ayudante (CC de Compañía)

CD                              con su coche (CC de Instrumento)

Sólo los complementos circunstanciales de lugar, de tiempo y de modo, pueden ser sustituidos por adverbios:

Iré a Marbella este veranoIré a Marbella ENTONCES.

Iré a Marbella este veranoIré ALLÍ este verano.

He hecho la comida a fuego lentoHe hecho la comida ASÍ.

4.- El complemento de régimen, preposicional o suplemento.

Es un tipo de complemento que necesitan algunos verbos para completar su significación. Se presenta siempre como un sintagma preposicional, ya que el verbo “rige” tal preposición y por ello se denomina complemento de régimen. Alarcos Llorach lo denomina suplemento. Aunque algunas gramáticas lo denominan complemento preposicional, no conviene denominarlo así, porque su nombre no aclara la función, ya que cualquier complemento precedido de preposición es un “complemento preposicional”.

El complemento de régimen es necesario para la significación del verbo:

Confío en sus buenas intenciones / *Confío

Juan participa en una regata / *Juan participa

Dispongo de mi dinero en todo momento /*Dispongo en todo momento

Admiten suplemento:

4.1.- Algunos verbos transitivos, que, por tanto, dejan de serlo: contar con, tratar de, confiar en, tender a, creer en, disponer de, seguir con, mirar por (alguien), etc.

4.2.- Muchos verbos intransitivos: depender de, consistir en, adolecer de, coincidir con/en, desistir de, incurrir en, interceder por, provenir de, proceder de, protestar de/por/contra

4.3.- Verbos que se construyen con pronombre, es decir, verbos pronominales: avergonzarse de, jactarse de, entretenerse en/con, preocuparse por/de, enorgullecerse de, quejarse de, burlarse de, arrepentirse de, acordarse de, olvidarse de, dirigirse a, etc.

5.- El complemento predicativo.

Se llama así al adjetivo (aunque también puede ser un sintagma preposicional o nominal) que modifica a la vez al sujeto (concuerda) y al verbo (pro eso se puede confundir con un circunstancial de modo:

Los espectadores observaban asombrados el accidente.

Los corredores llegaron exhaustos a la meta.

Se diferencia del atributo en que el complemento predicativo no es necesario para el significado del verbo; su ausencia da menos información, pero la oración es totalmente gramatical: Los alumnos asistían aburridos a la ponenciaLos alumnos asistían a la ponencia.

5.1.- El predicativo del CD.

Como ya hemos visto, el núcleo de un CD puede estar modificado por un adjetivo (puede ser también un sustantivo o un sintagma preposicional) que concuerde con él en número y género: Lo han nombrado vicepresidente; He escogido un sofá tapizado.

6.- El complemento agente.

Es un sintagma preposicional con la preposición por (en algunos casos de, o la locución preposicional por parte de), que cumple la función de actor o agente en la oración pasiva.

El Quijote fue escrito por CervantesCervantes escribió el Quijote.

Ese artista es estimado por el público → El público estima a ese artista.

Como podemos observar, el complemento agente es el sujeto en la oración activa.

7.- Otras funciones.

Agrupamos aquí una serie de funciones sintácticas que no complementan al verbo, sino a otros elementos oracionales, pero que pueden aparecer en el predicado verbal (aunque también pueden aparecer en el sujeto):

7.1.- Complemento del adjetivo.

Es un sintagma preposicional que complementa al núcleo de un sintagma adjetival. Su estructura es la siguiente:

ADJETIVO + prep. + SN

CAdjetivo

Está incrustada en la función que cumpla el sintagma adjetival:

                Estoy contento con el resultado

                CAdjetivo                    

Atributo

7.2.- Complemento del adverbio.

Es un sintagma preposicional que complementa al núcleo de un sintagma adverbial. Su estructura es la siguiente:

ADVERBIO + prep. + SN

CAdverbio

Está incrustada en la función que cumpla el sintagma adverbial, que normalmente es la de complemento circunstancial:

 

                   Vive lejos de la academia

                CAdverbio                   

CC

7.3.- Complemento del nombre.

Es un sintagma preposicional que complementa al núcleo de un sintagma nominal. Su estructura es la siguiente:

Det + NOMBRE + prep. + SN

CNombre

Está incrustada en la función que cumpla el sintagma nominal:

                Quiero una novela de aventuras

                     CNombre                    

CD

7.4.- Aposición.

Es un sintagma nominal que complementa al núcleo de otro sintagma nominal. Por ejemplo: Kabul, la capital de Afganistán.

Hay dos tipos de  aposición:

7.4.1.- Especificativa: El presidente Bush realiza su segundo viaje a Nueva Orleans.

7.4.2.- Explicativa: El presidente de los EE. UU., George W. Bush, ha destituido al responsable de emergencias, Michael Brown.

7.5.- Modificador o adyacente.

Es un adjetivo calificativo que complementa al núcleo de cualquier SN, concertando con él en género y número: Me gustan los días lluviosos.

7.6.- Actualizador.

Es la función que cumplen los determinativos que acompañan al núcleo de un SN, con el que concuerdan en género y número: Los días, Todas esas mesas, Algunos libros, Tres cuadernos

7.7.- Enlace.

Es la función que cumple la preposición dentro del sintagma preposicional. El SN regido y subordinado por la preposición tiene la función de término:

El poder de   la ficción

enl.   término

Por   varias razones

enl.      término

 

7.8.- Nexo.

Es la función que desempeñan las conjunciones y las locuciones conjuntivas que introducen las oraciones que forman una oración compuesta (y en el caso de las conjunciones o locuciones conjuntivas coordinantes cuando unen elementos con una misma función):

Heidegger dijo que la escritura a máquina oculta la grafía de la mano escritora

Me gustaría conocer Roma y Venecia.

Conozo a Alfredo, pero no sé su dirección.

 

2.2.- Tipos de oraciones.

Como ya hemos visto, se puede hacer una primera clasificación oracional, según el número de predicados, en oración simple y oración compuesta.

Además, las oraciones simples se pueden dividir a su vez, siguiendo dos criterios: Según la actitud del hablante o modus y según la naturaleza gramatical del predicado o dictum.

 

2.2.1.- Por el modus o actitud del hablante.

Por la actitud del hablante o modus, las oraciones se pueden dividir en:

a.- Enunciativas: Expresamos con ellas la conformidad o disconformidad lógica del sujeto con el predicado. Las gramáticas las llaman también declarativas o aseverativas. Se dividen en.

a.1.- Enunciativas positivas o afirmativas: Mi hermano ha comprado las entradas; Eso es verdad.

a.2.- Enunciativas negativas: Mi hermano no ha comprado las entradas; Eso no es verdad.

b.- Exclamativas. Son aquellas que expresan propiamente los sentimientos, los estados de ánimo y emociones del hablante. La expresión directa de emociones se distingue principalmente por:

b.1.- La entonación, muy modulada, por los grandes intervalos, a menudo bruscos, que recorre la voz; suele desarrollarse por encima o debajo del tono normal.

b.2- Aumento frecuente de la intensidad y la cantidad de las sílabas acentuadas y aun de la palabra entera que se siente como más expresiva.

b.3.- El ‘tempo’ de la dicción tiende a acelerarse o a retardarse según el sentimiento dominante.

Pueden ser:

Unimembres: ¡Bah! ¡Hola! ¡Vaya broma! ¡Qué repugnancia!

Bimembres: ¡Es la guerra! ¡Ha llegado el momento!

c.- De posibilidad: Cuando el que habla siente su juicio como posible o probable. Para formarlas se utiliza el futuro simple o compuesto de indicativo; el condicional o las perífrasis poder + infinitivo, deber de + infinitivo… Por ejemplo: Serán como mucho las tres y media; El dueño del perro estará en su casa; El dueño del perro puede estar en su casa; Debe de ser tarde

d.- Dubitativas: Con ellas el hablante emite un juicio dudoso. Se enuncian con adverbios de duda (acaso, quizá/-s; tal vez) seguidos de subjuntivo o indicativo: Tal vez llueva esta tarde; Quizá me compre un coche; Quizá han/hayan  llegado ya.

Dentro de esta clase  de oraciones, cabe distinguir las oraciones de posibilidad y de probabilidad, que expresan una hipótesis más o menos factible de convertirse en realidad. Aparecen, a menudo, con el condicional, con perífrasis verbales y con adverbios como posiblemente, probablemente con frases enunciativas; por ejemplo: Esta es posiblemente la mejor cerveza del mundo; Seguramente no saldré hasta la tarde; Yo iría tan a gusto en tu coche.

 

e.- Interrogativas: Cuando nos dirigimos a uno o varios oyentes para que nos resuelvan una duda o nos digan algo que ignoramos, formulamos oraciones interrogativas directas, caracterizadas por su entonación inconfundible. Pueden ser  generales (totales) y parciales:

e.1.- Cuando preguntamos por la verdad o la falsedad del juicio, la pregunta es general o total: ¿Te gusta la invitación de boda? Con la pregunta intentamos saber la conformidad o disconformidad entre el sujeto y el predicado. La respuesta esperada es o no, u otra expresión equivalente afirmativa o negativa.

e.2.- En las interrogativas parciales no preguntamos por el predicado, sino por cualquier elemento oracional (sujeto, complemento directo, circunstanciales…). Por ejemplo: ¿Dónde has estado? ¿Quién ha cogido el mando de la televisión?

Hay otras oraciones con la misma entonación que las interrogativas directas, pero o bien no tienen intención de encontrar una respuesta (interrogaciones retóricas): ¿Cuándo se acabará el hambre en el mundo? ¿Qué va a ser de mí?; otras son simplemente interrogaciones fáticas, que sirven para mantener la relación entre los interlocutores: ¿Sabes? ¿Me entiendes? ¿Verdad? ¿No?

Además hay oraciones interrogaciones que son en realidad mandatos, es decir, actos de habla indirectos: ¿Te quieres callar? ¿Me dejas hablar? ¿Puedes cerrar la ventana?

f.- Desiderativas: Las oraciones desiderativas u optativas son aquellas con las que expresamos el deseo de que ocurra o no un hecho. Se caracterizan por llevar el verbo en subjuntivo. Suelen ir acompañadas de un refuerzo léxico que subraya el valor optativo o desiderativo: Ojalá te salgan bien las cosas; Que tengas suerte… A menudo, no parece el verbo desiderativo: Buena suerte; Feliz viaje

g.- Exhortativas e imperativas: son las que indican mandato, exhortación o prohibición. Al intentar influir en la actitud del receptor, cumplen todas ellas la función apelativa o conativa del lenguaje. Existen diversas formas de indicar el mandato, la prohibición o la exhortación en la lengua:

g.1.- Con el modo imperativo: Ven aquí; Venid aquí.

g.2.- Con el modo subjuntivo para la prohibición o mandato negativo y otras formas imperativas, como, por ejemplo, para los tratamientos de cortesía: Salgan por la puerta de la izquierda; No subas al desván

g.3.- Mediante el futuro imperfecto para el mandato y la prohibición: No matarás; Tú cumplirás con tu deber

g.4.- Con las perífrasis modales de obligaciones: Tienes que ser más respetuoso con los demás; Debéis afrontar el problema con decisión.

g.5.- Con frases imperativas sin verbo: Silencio; El siguiente; Aquí

g.6.- Con el infinitivo precedido de la preposición a: A callar; A correr

g.7.- Mediante oraciones interrogativas: ¿Te quieres sentar? ¿Te vas a estar quieto?

g.8.- Mediante el presente de indicativo: Tú te comes la sopa ahora mismo.

 

2.2.2.- Por el dictum o naturaleza gramatical del predicado.

Según la  naturaleza gramatical del predicado o dictum las oraciones se dividen en:

a.- Con verbo copulativo.

Son aquellas oraciones cuyo núcleo verbal es un verbo copulativo (ser, estar o parecer) o un verbo semipredicativo,  y un atributo.

Este lugar es perfecto para nosotros.

b.- Intransitivas.

Son aquellas oraciones predicativas y activas que admiten sujeto léxico, pero que no pueden llevar complemento directo. Los verbos que, por su significado no pueden llevar complemento directo se llaman intransitivos:

Los niños han llegado al parque; El abuelo de  Fran vive todavía en el pueblo.

Se clasifican en:

  • Intransitivas de movimiento: salir, correr, entrar
  • Intransitivas de estado: permanecer; quedarse
  • Intransitivas no dinámicas ni estativas: llorar
  • Intransitivas esporádicas. Algunos verbos transitivos admiten construcciones sin complemento directo (Todas las noches leo en la cama; Hoy como en casa de mi madre); a estas construcciones se las denomina intransitivas esporádicas.
  • Intransitivas que al generar un complemento directo interno, es decir, con su mismo significado, pasan a funcionar como transitivas: vivir la vida; correr carreras

c.- Transitivas.

Una oración es transitiva cuando en el predicado verbal aparece un complemento directo. A los verbos que llevan complemento directo se les denomina transitivos. Por ejemplo: He comprado varias camisetas; Hemos visto esa película la semana pasada; Tenéis que leer un libro este trimestre.

Como vemos, en realidad la transitividad y la intransitividad es simplemente una cuestión de grado: desde los verbos que obligatoriamente son transitivos, es decir, que necesariamente tienen que llevar un complemento directo, ya que  si no lo llevan la oración es agramatical (por ejemplo hacer o tener), pasando por los verbos transitivos que pueden llevar complemento directo o no, según el contexto (leer o comer), los intransitivos que pueden llevar un número mínimo de complementos directos (o sólo uno) internos con su mismo significado, hasta los completamente intransitivos, que nunca pueden llevar complemento directo (por ejemplo, llegar, venir…). Todo esto se puede representar de esta manera:

Transitividad  +/ – Intransitividad

     hacer

     comer

     vivir

     llegar

Intransitividad + /-Intransitividad

d.- Pasivas.

La oración pasiva es aquella en la que el sujeto no realiza la acción indicada por el verbo, el cual está en voz pasiva (formado por el verbo ser + un participio), sino que el sujeto nombra a la persona, animal o cosa que recibe o padece la acción expresada por el verbo.

Un alijo de droga ha sido interceptado por la policía esta madrugada.

Solo las oraciones transitivas tienen la capacidad de pasar a la voz pasiva:

Mi vecino            ha pintado                              la terraza

Sujeto                  Verbo transitivo                           CD

La terraza           ha sido pintada                      por mi vecino.

Sujeto                  Verbo pasivo                          C. Agente

Sin embargo, no todas las oraciones transitivas con complemento directo pueden pasarse a pasiva:

Tengo fiebre → *Fiebre es tenida por mí.

Las oraciones pasivas suelen dividirse en tres clases:

d.1.- Oraciones primeras de pasiva, cuando se expresa el sujeto o complemento agente: La exposición será inaugurada por la Reina el próximo martes.

d.2.- Oraciones segundas de pasiva cuando no es expresa el agente o actor porque no interesa: La exposición será inaugurada el próximo martes.

d.3.- Oraciones pasivas reflejas.

La pasiva refleja se compone de un verbo en voz activa, que concuerda con el sujeto paciente, acompañado de un se que marca el morfema de pasiva refleja, llamado por ello marca de pasiva refleja (MPR).El complemento agente no aparece. Siempre van en tercera persona de singular o plural:

La exposición    se      inaugurará     el próximo martes.

Sujeto        MPR   Vb. activo                   CC

No hay que confundir la pasiva refleja y la impersonal con se, ya que en la pasiva refleja el sujeto siempre concuerda con el sujeto, además de que se puede poner en singular y plural, mientras que la impersonal con se sólo puede ir en tercera persona del singular y, además, no hay ningún sintagma que concuerde obligatoriamente con el verbo.

Se respira mejor en la montaña → *Se respiran mejor en la montaña = Impersonal.

Se ha convocado una reunión para el martesSe han convocado dos reuniones para el martes = Pasiva refleja.

e.- Reflexivas.

Las oraciones reflexivas son oraciones transitivas con verbo pronominal en las que el sujeto recibe el efecto de la acción verbal (como complemento directo o indirecto), además de realizar esa acción.

Alfredo se ha afeitado → *Alfredo ha afeitado a Alfredo.

CD

Juan se ha comprado un coche → Juan ha comprado un coche a Juan.

CI

En estas oraciones el pronombre reflexivo se puede ir acompañado de la forma tónica, con la misma función, y del adjetivo mismo: Alfredo se ha afeitado a sí mismo.

f.- Recíprocas.

Las oraciones transitivas recíprocas expresan la acción que dos sujetos realizan y reciben mutuamente. Las funciones de los pronombres recíprocos son las de complemento directo e indirecto.

Carlos y Laura se quierenCarlos quiere a Laura y Laura quiere  a                                           CD                                                                                  [Carlos

Mario y Héctor se prestan los apuntesMario presta los apuntes a                                                CI                     [Héctor y Héctor presta los apuntes a Mario.

Los pronombres recíprocos (nos, os, se) pueden ir acompañados de adverbios como mutuamente, recíprocamente o de la construcción el uno al otro.

g.- Impersonales.

Se denominan oraciones impersonales a aquellas que carecen de forma de expresión en el sujeto, es decir presenta valor Ø en lugar de cualquier forma en función de sujeto. Son oraciones unimembres y, por lo general, suelen ir en tercera persona del singular, esto es, son terciopersonales. Se suelen dividir en diversos tipos:

g.1.- De fenómeno meteorológico: son aquellas cuyo verbo significa un fenómeno atmosférico. La función de sujeto siempre será Ø; carecen de sujeto porque el hablante presta atención al verbo y no le importa cuál sea el agente que lo produce. Por ejemplo: Llueve a menudo en la sierra; Todos los inviernos nieva en el pueblo; ¿Está lloviendo ahora?

Con algunos de estos verbos la lengua española ha creado unos sujetos de tipo animado, con un uso trasladado de dichos verbos. Por ejemplo: Amanecimos en Algeciras.

g.2.- Con verbo gramaticalizado. Forma este grupo un número de oraciones muy reducido  que ha llegado a esta estructura impersonal terciopersonal a través de una serie de gramaticalizaciones de los verbos, de manera que el elemento lexemático ha pasado a ser gramatical, es decir, ha perdido todo o parte de su significado léxico-semántico. Los verbos que han sufrido este proceso de gramaticalización son hacer, haber, ser, que en estas construcciones se construyen sin sujeto y sólo en tercera persona del singular: Hubo fiestas en el pueblo; Hace calor hoy; Es tarde; Es de noche. Estos verbos, en estas construcciones, se encuentran desemantizados. Se construyen o bien con atributo (es pronto → atributo) o con complemento directo (hace frío → CD).

A estos verbos cabe añadirles el verbo bastar + con y el verbo sobrar + con, construidos ambos sin sujeto, en tercera persona y con complemento de régimen (con + SN). Por ejemplo: Sobra con dos sillas → CRég.; Basta con una cucharada → CRég., frente a Sobran dos sillas → Sujeto.

A menudo, las oraciones impersonales con el verbo haber y el verbo hacer, se construyen de forma personal, es decir, el  complemento directo es sentido como el sujeto de la oración y se le hace concertar en persona y número con el verbo: *Hubieron fiestas en el pueblo; *Hacen muchos años. Estos ejemplos son vulgarismos, muy comunes en Hispanoamérica y Levante, pero que están en franca expansión.

g.3.- Impersonales con se.

En determinadas construcciones, el morfema  gramatical se, originariamente reflexivo, se convierte en una marca de impersonalidad. Es indudable que en estas oraciones existe un agente que realiza la acción, pero o es desconocido o no interesa precisarlo. Por ejemplo: Se aclamó a los jugadores; Se come muy bien en este restaurante; Se vive más tranquilo en el campo; Asno se es de la cuna hasta el sepulcro (Cervantes).

g.4.- Impersonales eventuales u ocasionales.

Son oraciones que en ocasiones aparecen sin sujeto léxico, aunque lo deberían tener, y, ciertamente, en ciertos contextos, lo llevarían; sin embargo, en otras situaciones se desconoce el sujeto que realiza la acción, entonces, se construyen en tercera persona del plural. Por ejemplo: Le pegaron un tiro; Han llamado a la puerta; Me han pisado. Si el sujeto de estas oraciones se puede deducir por el contexto, ya dejan de ser impersonales y pasan a ser personales con sujeto elíptico o tácito.

 

2.3.- Construcciones pronominales no reflexivas.

2.3.1.- Verbos forzosamente pronominales.

Hay una serie de verbos como jactarse, arrepentirse, quejarse, fugarse… que se construyen obligatoriamente con pronombre, ya que no existen las formas simples jactar (*Yo jacto…), arrepentir (*Tú arrepientes…)…

Juan se arrepiente de su comportamiento en la reunión.

Cualquier persona se jacta de sus logros.

El pronombre átono de estos verbos (me, te, se, nos, os, se) es simplemente una marca verbal, ya que forma parte de la unidad léxica verbal.

2.3.2.- Morfemas de intransitivización y de marca de voz media.

Muchos verbos que indican movimiento ejercido sobre un objeto pasan a intransitivos al construirse de forma pronominal:

Levantarlevantarse: Juan levántó la silla / Juan se levantó de la cama tarde.

Lanzarlanzarse: Lanzamos la balsa al río / Nos lanzamos de cabeza al río.

Acostaracostarse: Ya he acostado a los niños / Me acosté tarde anoche.

Retirarretirarse: Después de la cena retiraremos los platos / Nos retiraremos pronto.

apoyarapoyarse: Siempre he apoyado las causas justas / Me he apoyado en la pared recién pintada.

Estas oraciones, obviamente no son reflexivas, ya que el sujeto no se realiza la acción: Juan no “se levanta a sí mismo de la cama”; Yo no “me he apoyado a mí mismo en la pared recién pintada”, simplemente se ha realizado un movimiento.

Por otra parte, Algunos verbos que indican procesos anímicos y que se construyen de manera transitiva, adquieren significado de voz media al construirse de manera pronominal. Al pronombre que indica que el verbo se ha intransitivizado en estos casos se le denomina marca o señal de voz media. Por ejemplo:

Asustar / asustarsePedro asustó a Luisa / Luisa se asustó

Alegrar / alegrarse La noticia me alegró / Me alegro de tu ascenso.

Cansar / cansarseLa caminata nos cansó / Nos cansamos de tanta televisión.

Aburrir / aburrirseLa función aburrió a los espectadores / Los espectadores se aburrieron soberanamente.

Enfadar / enfadareLa actitud de algunos alumnos enfadó al director / El director se enfadó con algunos alumnos.

Algunos verbos que son forzosamente pronominales (jactarse, arrepentirse, vanagloriarse, enorgullecerse…), también pueden considerarse, por su significado, verbos en voz media, y el pronombre con el que se conjugan se puede analizar como una marca de voz media, ya que la acción “no sale” del sujeto, pero no se la realiza a sí mismo.

Lo mismo ocurre con otros verbos transitivos que indican transformación ejercida sobre un objeto no animado. La forma con se pasa a significar proceso que tiene lugar en el mismo (por lo que algunos gramáticos también consideran a estos pronombres marca de voz media). Por ejemplo:

El bedel abrió la puerta / La puerta se abrió.

El camarero ha secado el mantel / El mantel se ha secado.

Las altas temperaturas han derretido el hielo / El hielo se ha derretido

El niño llenó la piscina con sus juguetes / La piscina se ha llenado de suciedad.

El perro rompió la vajilla / La vajilla se ha roto.

Este fenómeno se da también con otros verbos intransitivos: La forma sin se tiene significado activo, mientras que la forma pronominal tiene significado de voz media:

El agua sale del grifo / El grifo se sale.

En verbos intransitivos de movimiento como ir, marchar, caer…, el verbo dormir y otros, la construcción pronominal indica el instante del comienzo de la acción, mientras que el pronombre átono (me, te, se, nos, os, se) tiene valor aspectual incoativo:

Pedro va / Pedro se va

Pedro marcha / Pedro se marcha

Pedro durmió tres horas / Pedro se durmió a las tres.

2.3.3.- El dativo ético.

El Dativo ético tiene siempre función de complemento indirecto, que es la que desempeña el caso dativo en latín; es simplemente un refuerzo pronominal meramente enfático:

En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien tanto quería. (Migue Hernández)

Este niño no me duerme nada.

Juan se nos casa.

Se te esta derritiendo el helado.

No te me canses.

Se le rompieron los platos.

No te me apoyes en el árbol.

2.3.4.- Oposiciones semánticas marcadas por los pronombres átonos (me, te, se, nos, os, se).

Algunos verbos tienen diferentes significados si se construyen como pronominales o no.

Acordar / acordarseLos Jefes de Estado acordaron la paz / Mis amigos se acordaron de mi cumpleaños.

Ocupar / ocuparse Juan ocupa la plaza vacante de manera temporal / Juan se  ocupa de los asuntos financieros.

Poner / ponerse Mi madre puso los tiestos en el alféizar / Mi hermana se puso colorada delante de Juan.

Echar / Echarse El cocinero echó mucha sal a la sopa / Mi hermano se echó en el sofá.

2.3.5.- Valores exclusivos del pronombre se:

2.3.5.1.- Variante de le, les.

Uno de los valores del pronombre se es el de  pronombre personal de tercera persona, equivalente a le o les. La función de se en este caso es siempre la de complemento indirecto. Aparece en lugar de le o les cuando el complemento directo de su mismo verbo está desempeñado por los pronombres personales átonos lo, la  los, las, según el siguiente esquema:

                                 CI     CD

 

 

                                  se      lo

                                  se      la

                                  se      los   

                                  se      las

 

Compré un peluche a mi sobrinaLE compré un pelucheSE LO compré.

Les dijeron que no volvieran hasta el lunesSE LO dijeron.

Enseñé los informes al inspectorLE enseñé los informesSE LOS enseñé.

2.3.5.2.- Marca de pasiva refleja.

Además de la construcción pasiva analítica ser + participio, existe en español otra forma de indicar la voz pasiva: con la llamada pasiva refleja, que consta de un sujeto paciente (que concuerda obligatoriamente con el verbo), el predicado verbal con el verbo en voz activa, el pronombre se, cuya función es la de señal o marca de pasiva refleja (MPR); puede llevar complemento indirecto y complementos circunstanciales. Estas oraciones siempre equivalen a una oración pasiva analítica:

SE han vendido los últimos ejemplares de ese libroLos últimos ejemplares de ese libro han sido vendidos.

SE celebró la reunión a puerta cerradaLa reunión fue celebrada a puerta cerrada.

2.3.5.3.- Marca de sujeto indeterminado.

El pronombre se también puede ser señal o marca de sujeto indeterminado (MSI), cuando  forma parte de una impersonal refleja.  Este tipo de oraciones impersonales, como ya hemos visto, sólo se da en tercera persona del singular (es decir, son construcciones terciopersonales). Sintácticamente se diferencia de la oración pasiva refleja en que nunca llevan sujeto léxico, y que nunca pueden ir en tercera persona del plural. El verbo puede ser transitivo o intransitivo, lo que da lugar a dos estructuras:

a.- Si el verbo es transitivo, el sintagma nominal es complemento directo, como lo prueba la preposición a:

SE aclamó a los jugadores

SE admira a los triunfadores.

SE saluda a los visitantes.

b.- Si el verbo es intransitivo, puede aparecer un atributo o un complemento predicativo referido a un sujeto semántico implícito de carácter general:

Al menos SE vive tranquilo en este pueblo.

MSI          C.Predicativo

SE come muy bien en su restaurante.

SE es un idealista en la juventud.

MSI         Atributo

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