Tal día como hoy…

Los primeros prisioneros llegan a Auschwitz.
Fue el campo de concentración, exterminio y de trabajos forzados más grande de la Alemania nazi. En él perdieron la vida entre dos y cuatro millones de personas.    El 14 de junio de 1940 llegaron los primeros prisioneros políticos polacos a Auschwitz, el campo de concentración, exterminio y de trabajos forzados más grande del régimen de la Alemania nazi. En él perdieron la vida entre dos y cuatro millones de personas, entre fusilamientos, cámaras de gas, enfermedad y hambre.
    Auschwitz-Birkenau está situado a 40 kilómetros de la ciudad polaca de Cracovia y en un principio estaba formado por el campo Auschwitz I, centro administrativo en el que estaban los barracones y celdas de los prisioneros, zonas de trabajos forzados, clínicas para experimentos médicos, paredones de fusilamiento y una cámara de gas con horno crematorio. Como la cantidad de prisioneros que llegaba era cada vez mayor, el campo se amplió con Auschwitz II (Birkenau), al que los trenes de prisioneros llegaban directamente y que incluía hornos crematorios de mayor tamaño y potencia. Este segundo campo incluía los barracones femeninos  y fue seguido de Auschwitz III, una zona dedicada a trabajos forzados para la empresa IG Farben.    Auschwitz se convirtió rápidamente en el modelo perfecto donde los nazis podían aplicar su Solución Final. Las dimensiones del lugar y el complejo industrial equipado con cámaras de gas que utilizaban Zycklon B y los grandes hornos hicieron de Auschwitz el campo más mortal de todos los que construyó el Tercer Reich. Los prisioneros eran despojados de sus posesiones y su identidad, se les obligaba a trabajar mientras les mantenían en unas condiciones infrahumanas y se les sometía a experimentos organizados por Carl Clauberg, Horst Schumann y Josef Mengele.    El 27 de enero de 1945 las tropas soviéticas entraron en el campo de exterminio y liberaron a los prisioneros que allí se encontraban. Dos días antes, muchos oficiales habían huido frente al avance del ejército rojo y al resto de soldados se les ordenó destruir tantos documentos como pudieran y, después, evacuar el campo en lo que se conoce como ‘marcha de la muerte’.     Actualmente Auschwitz es patrimonio de la humanidad.
Esta entrada fue publicada en VALORES. Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.