Energía de fusión: sí, pero… hoy no… ¡mañana!

Imagen de la Instalación Nacional de Ignición (California, EEUU)

Ya se sabe que los medios de comunicación son caprichosos y manipulables. Qué por qué ahora sí va en serio y cuando lo dicen los ingleses o los chinos no lo parece, es algo que deberán explicar otros «científicos» (los asesores de imagen).

Pues bien, con toda la parafernalia y rimbombancia que el suceso merece, se han presentado en los Estados Unidos los resultados de la primera reacción de fusión nuclear en la que se ha obtenido más energía de la empleada.

Primero, a los profanos nos interesa diferenciar entre las dos energías nucleares. La de las centrales actuales es la de fisión, que consiste en bombardear con neutrones (a cientos de grados de temperatura), núcleos de elementos radiactivos (uranio o plutonio), para descomponerlos. Ese proceso desprende energía, que se conduce a las centrales eléctricas. La «pretending», la de fusión, se basa en copiar la reacción química que ocurre en el Sol y las estrellas, es decir, juntar dos átomos sencillos para obtener uno más grande o complejo (lo que solo ocurre a millones de grados). Esto desprende muchísima luz y calor, lo cual explica que las estrellas o el Sol emitan sin cesar esas formas de energía.

(A la izquierda, en la fusión, el bombardeo con neutrones consigue obtener un elemento inestable, que se descompone. A la derecha, en la fusión, el H2 (deuterio), se une al H3 (tritio), formando H4 (helio)

Segundo, está «clarinete» que la diferencia básica entre ambas está en la falta de problemas de suministro y de residuos radiactivos que tendría la de fusión (el hidrógeno con el que trabaja es una fuente limpia y prácticamente inagotable).

Tercero, el «quid» de la cuestión, o como diría la difunta faraona «¿cómo me la maravillaría yo?», es (o será, si eso) lograr construir una central de fusión y conectarla a la red eléctrica, de modo que se pudiesen sustituir unas centrales nucleares por otras. Para lo cual quedan, según los expertos, unos 40 años de nada (vosotros, calvos, yo, fiambre).

Esquema comparativo

De momento es interesante saber que los tres millones de grados se han logrado concentrando 192 haces de láser en un punto del tamaño de un grano de pimienta. Energía empleada: 2 megajulios. Energía obtenida: 3 megajulios.

De este exitoso intento americano os podéis informar haciendo clic aquí.

Y si queréis saber la opinión de un experto físico, que cuenta, además, elocuentemente, cómo funcionan los experimentos europeos (basados en potentes campos electromagnéticos), en marcha en Francia y Alemania (con importante participación española), pinchad aquí.

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