Una tibia en 3D

El francés Pierre Chazel, paciente pionero

Ya, desde hace muchos años sabemos de lo que es capaz la tecnología de impresión 3D. La fabricación de materiales utilizados en ortopedia, en trasplantes y en cirugía no es ninguna novedad. Peo lo que han conseguido los médicos del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, en colaboración con ingenieros de la Universidad Politécnica, es verdaderamente asombroso, porque se trata de la primera prótesis de material sintético que intenta imitar (y lo consigue) al tejido que intenta reemplazar.

El hueso tiene una configuración biomecánica peculiar, y la culpa la tiene su constitución histológica: una combinación de un delgado recubrimiento de tejido sólido (el hueso compacto) que rodea un fino entramado de láminas entrecruzadas (las llamadas trabéculas óseas, del tejido óseo esponjoso). El resultado es una impresionante resistencia a las presiones producidas por el movimiento y el ejercicio.

El caso de Pierre Chazel era peliagudo. Con un sarcoma óseo avanzado, se vio abocado a una extirpación radical de casi media tibia de su pierna derecha. Una prótesis de titanio de las dimensiones que necesitaba hubiera pesado un kilo, lo que hubiera hecho muy difícil la rehabilitación, por no hablar de la difícil implantación y consolidación sobre la parte de hueso sano restante.

Los ingenieros lograron obtener, a base de sofisticados programas de diseño informático y utilizando la impresión tridimensional, una pieza personalizada (para el paciente concreto) a base de finísimas líneas de titanio (imitando al tejido esponjoso del hueso natural). El resultado es un peso de 300 gramos que ha permitido a monsieur Chazel realizar una asequible recuperación de su caminar habitual y de sus actividades diarias.

Haciendo clic aquí puedes acceder a un reportaje, en la página web de RTVE, que aporta un interesantísimo vídeo, sobre este impactante tema

Y a continuación, ahí tienes el informe que publicó, recientemente, el periódico El País

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