La creación de empresas no despega y acumula caídas en número y capital

elEconomista.es      Lunes, 23 de Noviembre de 2015

A estas alturas de 2015, la creación de empresas sigue sin notar que España ha salido de la recesión económica. Lejos de repuntar de manera sólida, la constitución de sociedades mercantiles acumula una caída anual del 0,3% entre los meses de enero y septiembre. Y no es éste su peor dato, ya que si se compara el mes de septiembre de 2015 con el de 2014 el retroceso es aún mayor: en concreto, en el noveno mes de este año surgieron 6.444 empresas, lo que significa el 2,8% menos que las nacidas en igual período de 2014.

No acaban aquí los resultados que dibujan una tendencia negativa en cuanto a la demografía empresarial española. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en lo que va de año el capital total suscrito por las nuevas compañías acumula un descenso del 2,9%. El retroceso es bastante mayor, del 42,9%, si se compara la situación de septiembre de 2015 con la de septiembre de 2014.

Falta tejido y tamaño

Del mismo modo, es negativa la comparación del volumen medio del importe suscrito por las nuevas compañías. En este caso, disminuye el 2,7% de enero a septiembre, y se recorta el 41,3% si la relación se halla exclusivamente entre los dos septiembres.

Esta falta de vigor en la creación de empresas en 2015 es asimismo certificada por las estadísticas del Consejo General del Notariado, que incluso empeoran las disponibles en la web del INE. Así, con los últimos datos de los notarios en la mano, la constitución de sociedades mercantiles cayó el 4,4% en tasa anual el pasado septiembre.

A falta de un trimestre para cerrar 2015, parece evidente que la atonía es la tónica en el nacimiento de empresas. El año pasado fue igualmente plano, aunque se cerró con un total de 94.152 nuevas firmas, tras haber crecido un tímido 0,8% interanual.

Es cierto que para trazar un perímetro más completo del mapa empresarial español hay que analizar también la cifra de compañías que se disuelven, y en este caso parece que la correlación es positiva. Según la Seguridad Social, el número de empresas inscritas creció el 0,8% el año pasado.

Pero no es menos cierto que para combatir la baja actividad emprendedora en España hacen falta medidas fiscales y administrativas que contribuyan a fortalecer el tejido empresarial. Recientemente, la organización patronal Cepyme reclamó al Gobierno una bajada del Impuesto de Sociedades y la eliminación de trabas a la actividad empresarial, entre ellas, reducir trámites burocráticos y algunos costes que dependen de medidas de naturaleza política.

Una disminución de las cuotas a la Seguridad Social, la aminoración de costes energéticos a las pymes, una rebaja del Impuesto de Sociedades y Donaciones figuran entre las propuestas de los empresarios, ya que todos esos costes afectan a la capacidad de los autónomos y de las pequeñas y medianas empresas para financiar sus proyectos empresariales y que éstos prevalezcan en el tiempo.

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